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Karen Doggenweiler y la nueva etapa de Benito "Hemos dimensionado lo valioso que es cada día con él"

Hace 13 años, Benito llegó a la vida de Karen Doggenweiler y su familia. Hoy, convertido en un perro senior, sigue siendo la incondicionalidad absoluta para la animadora, quien habla de los cambios que trae el paso del tiempo, los cuidados, el temor a la despedida y todo lo que un perro mayor todavía tiene para entregar.

Karen y Benito, Karen Doggenweiler
Karen y Benito / FUENTE: Karen Doggenweiler

Hay vínculos que se construyen lentamente y otros que parecen estar destinados a quedarse desde el primer encuentro. Hace 13 años, Benito llegó a la vida de Karen Doggenweiler y su familia. Una amiga de su suegra pensó que ellos serían una buena familia para ese "gordito" y Karen, junto a su hija Manuela, fue a conocerlo. Bastó verlo para enamorarse de él.

Desde entonces, Benito ha sido parte de la historia familiar. Llegó para "revolucionarlo todo", como recuerda Karen, con esa energía que todavía conserva y que, incluso después de los años y de una grave pancreatitis que lo dejó más frágil, sigue definiendo su personalidad. Hoy Benito es un perro adulto que se cansa, que algunas noches despierta algo desorientado y que requiere más atención y cuidados.

Benito / Karen Doggenweiler
Benito Karen Doggenweiler

Para Karen, esta nueva etapa ha cambiado la manera de mirar el tiempo. La ha hecho dimensionar el valor de cada día y estar mucho más atenta a su bienestar, a posibles dolores, a sus articulaciones y a cualquier cambio de conducta. Pero también la ha enfrentado a una certeza difícil: por más que uno crea estar preparado para las despedidas, nunca lo está.

En esta entrevista con Mestizos Magazine, Karen habla de Benito, de lo que ha aprendido junto a él y de la importancia de acompañar y amar a los perros senior. También cuenta cómo ha cambiado la dinámica entre Benito y Loló, la perrita que llegó como hogar temporal y terminó convirtiéndose, también, en parte fundamental de la familia.

¿Cómo llegó Benito a tu vida?

Hace 13 años Benito llegó a nuestras vidas. Una amiga de mi suegra pensó que íbamos a ser una buena familia para este gordito y espero de corazón que lo hayamos sido. Fuimos con mi hija Manuela a buscarlo. Lo vimos y nos enamoramos de él.

Cuando entrevistamos a Marco, él nos contó que Benito era muy ansioso, un "demonio", pero encantador. ¿Cuánto ha cambiado respecto de aquel perro que llegó a sus vidas y qué rasgos de ese perro siguen intactos?

Sigue intenso nuestro gordito. ¡Qué lindo lo que me cuentas de Marco! Benito llegó cuando ya teníamos a Meo, un perrito adoptado infinitamente dulce al que extrañamos cada día. ¡Benito llegó a revolucionarlo todo! ¡Tiene una energía única y es exquisito! Ahora es un perrito adulto, se cansa y a veces se despierta en la noche a mirar medio desorientado, pero mantiene su energía.

Karen y Benito / Karen Doggenweiler
Karen y Benito Karen Doggenweiler

¿En qué momento te diste cuenta de que Benito estaba entrando en una nueva etapa de su vida y que había dejado de ser un perro joven?

Hace unos meses tuvo una pancreatitis súper grave y quedó más frágil y débil. Lo cuidamos mucho. Su veterinario, Cristián San Martín y su señora Tati, están siempre pendientes de él.

¿Qué significa para ti tener hoy un perro senior en casa? ¿Hay algo que antes no tenías en cuenta y que ahora forma parte de sus cuidados?

Creo que hemos dimensionado lo valioso que es cada día con él. Todavía me acuerdo de cuando llegó con poquitos meses. Es impresionante cómo ha pasado el tiempo y la cantidad de cosas que hemos vivido juntos. Duerme entre Marco y yo. Estamos muy atentos y pendientes de él, de si le duelen las articulaciones, si tiene algún cambio de conducta. Lo que sea.

Benito siempre ha sido muy demandante de cariño. Marco nos contó que dormía sobre tu cabeza. ¿Sientes que con los años se ha vuelto todavía más regalón?

Ahora duerme en el medio (ríe). Es muy regalón y anda pegado a nosotros cuando estamos en la casa. Marco viaja mucho y hacemos malabares para esconder maletas.

Benito / Karen Doggenweiler
Benito Karen Doggenweiler

¿Qué te ha enseñado Benito sobre el paso del tiempo?

Uno cree que está preparado para las despedidas, pero no es así. Solamente intento disfrutar cada día y pensar en él, en su bienestar, en que tiene que estar contento, sin dolores y ser siempre muy, muy amado.

¿Cómo vives el temor de que un día ese compañero que ha estado tantos años contigo ya no esté?

La hija de una amiga muy querida que se llama Ledda, adopta perritos adultos. Antes pensaba que es demasiada la pena que debe sentir, pero ahora creo que es el gesto de amor más lindo del mundo darle algunos meses de felicidad a perritos que no han tenido una vida feliz. Les cambia el destino. Es admirable conocer personas así. Imagínate lo afortunada que he sido de haberme criado con animalitos, de haber pasado todo este tiempo con este gordito delicioso y de ser la última persona que va a ver cuando parta. Es un amor infinito.

¿Qué te gustaría que las personas entendieran sobre los perros senior?

Cambian muchas cosas en ellos, pero esos ojitos mantienen la inocencia y bondad que vimos el primer día. Hay que amarlos, olerlos, abrazarlos y cuidarlos mucho. No te pierdas ni un solo día y aprovecha al máximo cada minutito.

Si Benito pudiera hablarte, ¿qué crees que te diría después de tantos años juntos?

Que hemos tenido una vida juntos maravillosa y que me volvería a elegir como su mamá.

Benito / Karen Doggenweiler
Benito Karen Doggenweiler

¿Qué significa Benito para ti?

Es mi alegría cuando llego a la casa, cuando solamente quiero acostarme y él quiere salir a pasear, cuando me mira como la primera vez que lo conocí. Es la incondicionalidad absoluta.

Loló: la compañera

Loló es una perrita que fue abandonada, llegó a ustedes como hogar temporal y se quedó. Era muy reticente al cariño, esquiva. ¿Ha cambiado en estos años? ¿Aún tiene huellas de su paso por la calle?

¡La Loló es todo un desafío! Marco ha logrado romper muchas barreras con ella. La encontraron con sus cinco hermanitas enterradas. Parece que su mamá las dejó ahí para protegerlas de un incendio. Nosotros ya teníamos dos perritos, así es que llegó como hogar temporal y aquí sigue, (ríe). Es temerosa, tímida y siempre está alerta. Nos cuida de una manera impresionante.

Loló y Benito / Karen Doggenweiler
Loló y Benito Karen Doggenweiler

Benito y Loló son muy diferentes. ¿Cómo ha cambiado la relación entre ellos con el paso de los años? ¿Loló ha tenido algún papel especial en esta etapa senior de Benito?

Es increíble cómo funcionan las familias. Todo se va acomodando. Benito ya no es tan dominante y Loló ha pasado a tener un rol principal. Los dos se cuidan y se echan de menos cuando el otro no está. Creo que cuando nuestras niñas se fueron a vivir fuera, nos acercamos mucho más a estos perritos. Ya en pandemia se hizo todo muy intenso y ahora, con la partida de la Fernanda y de la Manuelita, ellos han sido de una compañía y entrega inmensas.