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Tecnología bioacústica permitirá monitorear en Chile a una pequeña ave en peligro de extinción

Tecnología bioacústica | Difusión

Cinco dispositivos permitirán detectar al pidencito, una especie difícil de observar que habita entre la vegetación de los humedales. La iniciativa busca conocer mejor su comportamiento y generar información para compatibilizar su conservación con la actividad agrícola.

Con apenas 12 a 15 centímetros de longitud y un comportamiento que lo mantiene oculto entre la vegetación, el pidencito (Laterallus jamaicensis) es una de las aves más difíciles de observar en los humedales. Esta especie, clasificada en peligro de extinción a nivel mundial (UICN) y Casi Amenazada (NT) desde Región de Coquimbo al sur por el Reglamento de clasificación de especies (RCE) del MMA, será monitoreada mediante tecnología bioacústica en el Santuario de la Naturaleza Humedal Río Maipo y su entorno gracias a la colaboración de los chacreros locales.

La iniciativa forma parte del programa Aves sin Fronteras, impulsado por Fundación Cosmos y Audubon Américas, y contempla la instalación de cinco dispositivos capaces de registrar las vocalizaciones de las aves sin necesidad de capturarlas ni perturbarlas. El objetivo es conocer mejor la presencia y el comportamiento del pidencito, además de generar información que permita diseñar en conjunto con la comunidad local, estrategias de conservación que contribuyan compatibilizar su protección con las actividades agrícolas que se desarrollan en los alrededores del Santuario.

Pidencito Pablo Gutiérrez

Diego Urrejola, director ejecutivo de Fundación Cosmos, comentó que "para proteger la biodiversidad es fundamental comprender cómo las especies utilizan el territorio y qué condiciones necesitan para desarrollarse. Este monitoreo nos permitirá conocer mejor al pidencito y su relación con el humedal y los predios agrícolas vecinos, generando información que nos ayude a avanzar hacia una conservación que integre tanto el cuidado de la naturaleza como las actividades productivas de las comunidades".

Esto es lo que necesitas saber sobre la iniciativa:

●        Monitoreo bioacústico: se instalaron cinco dispositivos en distintos sectores del Santuario de la Naturaleza Humedal Río Maipo y predios agrícolas vecinos. Estos equipos registran los sonidos del ecosistema, permitiendo detectar la presencia del pidencito a través de sus vocalizaciones, sin necesidad de capturarlo ni perturbarlo.

●        Una especie en peligro de extinción: el pidencito (Laterallus jamaicensis) es una pequeña ave de entre 12 y 15 centímetros, clasificada en peligro de extinción a nivel mundial en la lista roja de la UICN. Debido a su comportamiento esquivo, suele permanecer oculto entre la vegetación de pantanos y pastizales, lo que dificulta su observación. Además, su sensibilidad a los cambios ambientales en los humedales es un indicador de la salud del ecosistema en el que habitan. .

●        Conservación y agricultura: el monitoreo permitirá estudiar cómo el pidencito utiliza tanto el humedal protegido como los canales de regadío de los terrenos agrícolas cercanos. La información recopilada buscará generar nuevos conocimientos sobre su comportamiento y contribuir al desarrollo de prácticas que permitan compatibilizar la actividad agrícola con la conservación de la especie.

●        Importancia del Humedal Río Maipo: administrado por Fundación Cosmos, el Santuario Humedal Río Maipo alberga alrededor de 190 especies de aves, entre residentes y migratorias. Además, es uno de los pocos humedales mediterráneos costeros protegidos a nivel nacional, lo que lo convierte en un sitio relevante para la conservación de la biodiversidad.

●        Colaboración internacional: la iniciativa forma parte de Aves sin Fronteras, programa impulsado por Fundación Cosmos y Audubon Américas, apoyados por la Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile (ROC) para fortalecer la conservación de aves mediante investigación científica, tecnologías de monitoreo y colaboración entre distintos territorios. La alianza también contempla desarrollar experiencias replicables que permitan compartir conocimientos y aprendizajes.

●        Seguimiento de aves migratorias: el programa también contempla monitorear a 40 pitotoyes chicos (Tringa flavipes) durante dos años, mediante pequeños transmisores del sistema Motus. Esta tecnología permitirá estudiar sus desplazamientos entre Norteamérica y Sudamérica, a lo largo de rutas migratorias que pueden alcanzar los 15 mil kilómetros, e identificar sitios relevantes para su alimentación, descanso y conservación.

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