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7 formas de entender mejor a tu gathijo

Celebrar a los gatos no debería consistir solamente en comprarles más cosas. También puede ser una invitación a observarlos, escucharlos y aprender a relacionarnos con ellos desde sus propias necesidades.

Josefa Ramírez, Difusión
Josefa Ramírez / FUENTE: Difusión

"Entender a tu gato no significa humanizarlo. Paradójicamente, significa hacer todo lo contrario: dejar de esperar que se comporte como nosotros y aprender a relacionarnos con él desde quien realmente es", destaca Josefa Ramírez (@joseveterinaria), veterinaria, etóloga y autora de "Entiende a tu Gathijo".

La especialista nos entrega tips para relacionarnos de mejor manera y generar un vínculo sano con nuestros gatos:

1. Antes de tocarlo, aprende a preguntarle.

Como tutores debemos aprender acerca del Consentimiento felino. Acercar la mano, observar si él continúa el contacto, entender cuándo quiere y terminarlo. No forzar más allá... Que ronronee no necesariamente significa "sigue acariciándome".  Ojo, siempre acerca la mano o acércate y permítele que sea él quien tome la dinámica, o sea que sea él quién dicte los tiempos y todo. Se receptivo y no fuerces.

2. Tu gato habla todo el día, aunque no diga una palabra.

Cola, orejas, pupilas, postura corporal, distancia, velocidad de movimiento, vocalizaciones. Muchas conductas que llamamos "mañas" son mensajes que no estamos leyendo. Aprender a observar la corporalidad y a comenzar a interpretarlo va a cambiar la forma que tenías de ver a tus gatos.

3. Olfatear también es conocer.

 Para un gato, oler tus zapatos, ropa, visitas u objetos nuevos es recopilar información. No hay que apurarlo ni obligarlo a interactuar: primero necesita "leer" el ambiente. Siempre debe olfatear todo y tu debes permitirle: compras de la casa, bolsos, ropa, tus zapatos, etc.

4. No le quites la posibilidad de elegir.

Alturas, escondites, diferentes lugares de descanso, alternativas para escapar de una interacción. El control sobre el entorno es tremendamente importante para el bienestar felino. Un gato que puede elegir suele necesitar defenderse menos.

5. Jugar no es solamente entretenerlo: es permitirle ser gato.

Secuencia predatoria, acecho, persecución, captura. Aquí puedes enseñar que mover un juguete frente a su cara no necesariamente satisface la conducta de caza. El juego adecuado debería parecerse mucho más a una presa. Recuerda que, que tu estés del otro lado será crucial.

6. Los cambios de conducta no son "venganza".

Si empieza a orinar fuera de la caja, esconderse, agredir, vocalizar distinto, acicalarse compulsivamente o dejar de interactuar, no hay que humanizarlo ni castigarlo. Primero se investiga dolor/enfermedad y después ambiente, estrés y conducta.

7. El vínculo también se construye en silencio.

No toda conexión consiste en acariciar, tomar en brazos o estar estimulando al gato. A veces vincularse es compartir un espacio, observarlo, respetar su distancia y aprender sus rituales. Cuando dejas de exigirle que se relacione como humano, empiezas realmente a conocerlo como gato.

Encuentra estos tips y mucho más en el nuevo libro "Entiende a tu Gathijo", de esta reconocida etóloga clínica.