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Claves para reconocer los síntomas de la artrosis canina con la llegada del invierno

Especialista entrega recomendaciones para identificar señales como dificultad para levantarse, cojera o menor actividad física, síntomas que podrían estar asociados a dolor articular en perros mayores durante los meses más fríos del año.

Artrosis en perros, Difusión
Artrosis en perros / FUENTE: Difusión

Con la llegada del invierno, muchos perros mayores disminuyen su actividad física, pasan más tiempo descansando o presentan dificultades para moverse. Aunque estos cambios suelen atribuirse al envejecimiento natural, especialistas advierten que también podrían estar relacionados con artrosis, una enfermedad inflamatoria crónica degenerativa que afecta las articulaciones y que puede intensificar sus síntomas con el frío.

La artrosis es una condición multifactorial asociada a factores como la edad, la genética, ciertas razas e incluso la obesidad. Si bien puede presentarse en distintas etapas de la vida, es más frecuente en perros senior, por lo que reconocer sus señales a tiempo resulta fundamental para proteger su bienestar.

Según explica Evelyn Soto, médico veterinario de Virbac Chile, las bajas temperaturas pueden acentuar las molestias articulares en perros con artrosis. "Al enfriarse el líquido sinovial, que ayuda a lubricar las articulaciones, este se vuelve más viscoso y aumenta el roce entre los cartílagos. Además, los cambios de presión atmosférica propios de esta época también pueden influir", señala.

Uno de los principales desafíos es que el dolor asociado a la artrosis puede manifestarse de distintas formas. "Mientras algunos perros claudican (cojean) o se quejan frente a ciertos movimientos, otros simplemente comienzan a moverse menos o dejan de realizar actividades que antes hacían con normalidad", agrega la especialista.

Recomendaciones para reconocer las señales de alerta

Entre las señales más frecuentes se encuentran la dificultad para levantarse después de dormir, menor disposición a caminar o jugar, resistencia a subir escaleras o saltar, así como una disminución general de la actividad física. Algunos perros también pueden pasar más tiempo acostados, evitar ciertos movimientos o mostrarse menos activos que de costumbre.

"Existe la creencia de que cuando los perros envejecen es normal que se muevan menos o permanezcan más tiempo acostados. Sin embargo, estos cambios también pueden estar relacionados con dolor articular y no solamente con la edad", advierte la médico veterinaria.

La especialista recomienda no normalizar estas conductas y consultar con un médico veterinario ante cualquier alteración en la movilidad o comportamiento de la mascota. Asimismo, mantener un peso adecuado es fundamental, ya que la obesidad puede favorecer procesos inflamatorios que afectan la salud articular. Junto con ello, una alimentación equilibrada y controles veterinarios periódicos son medidas clave para cuidar a los perros durante la etapa senior.