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Conmoción por la eutanasia de Rucio: piden esclarecer la actuación del municipio de Colina

La muerte de Rusio, un perro comunitario conocido por vecinos del sector, generó cuestionamientos luego de que se difundiera un registro de su retiro por parte de funcionarios municipales. Mientras publicaciones en redes sociales atribuyen el procedimiento a una denuncia por una presunta mordedura, el caso vuelve a poner sobre la mesa los límites legales de la eutanasia y la necesidad de transparentar los antecedentes que la justifican.

Rucio, Captura video
Rucio / FUENTE: Captura video

La eutanasia a Rucio, un perro comunitario de la comuna de Colina, generó preocupación entre vecinos y personas vinculadas a la protección animal, luego de que el martes 13 de octubre se difundiera en redes sociales un video que muestra el momento en que funcionarios municipales retiran al animal.

Según una publicación que comenzó a circular en internet, la intervención se habría producido tras una denuncia por un supuesto ataque del perro a una persona. La misma publicación señala que el municipio habría justificado su actuación mediante un comunicado, mientras que vecinos del sector cuestionarían la versión sobre la presunta mordedura. 

La difusión del caso motivó a personas y agrupaciones animalistas de la comuna a solicitar información sobre lo ocurrido y los fundamentos del procedimiento.

La declaración del municipio

La Muncipalidad de Colina emitió un comunicado en el que menciona "ante las múltiples consultas realizadas por vecinas y vecinos sobre la situación ocurrida la mañana de este martes 13 de octubre, que involucra a un ejemplar canino, detallamos el accionar de la Secretaría Regional Ministerial de Salud de la Región Metropolitana y la municipalidad: Tras denuncias por episodios de mordeduras en el sector —que dejaron a una persona herida y atendida en el SAR de Colina—, profesionales de la SEREMI de Salud evaluaron a los animales involucrados. En virtud de sus facultades legales, la SEREMI de Salud de la Región Metropolitana determinó e instruyó las medidas correspondientes".

Agregan que, "comprendemos la preocupación y el cariño hacia los animales, pero ante un riesgo para la seguridad de las personas, corresponde actuar estrictamente conforme a la normativa y a las determinaciones de la autoridad sanitaria. Reiteramos nuestro llamado a la tenencia responsable e instamos a acudir a un centro asistencial para denunciar oportunamente ante cualquier episodio de mordedura. Seguiremos trabajando junto a los organismos competentes para resguardar la seguridad comunal y el bienestar animal".

Aperremos

Desde Aperremos (@aperremos), quienes llevan ocho años rescatando animales en Colina, mencionan que el reglamente sanitario establece que un perro debe quedar en observación y aislamiento durante 10 días, pero este municipio destina muy pocos recursos a zoonosis, no tienen un lugar donde tener a un perro en observación, por lo que optan por la eutanasia rápidamente. "Nadie discute que la municipalidad debe proteger a las personas si efectivamente hay un perro que las pone en riesgo. El problema aquí es que la decisión no se toma de acuerdo a los reglamentos vigentes. Si vecinos denuncian que un perro comunitario mordió a alguien, aún sin pruebas, ese perro corre peligro. Si a la Municipalidad realmente le interesara solucionar en parte este problema, trabajaría más de cerca con organizaciones para ayudar a tener a estos perritos en condiciones de salud óptimas para que no representen un riesgo para la población u otros perros. Pero no fiscalizan, no vacunan, no prestan ayuda. No es una prioridad para ellos, esto que hicieron es más fácil".

Alertan que, "hay muchos otros perros que corren y correrán la misma suerte. Si cuidas un perrito comunitario, lo único que puedes hacer para protegerlo es vacunarlo contra la rabia y tener su certificado a mano para mostrarle a la municipalidad, así no podrán usar esta excusa. Pero también hacemos un llamado a la gente que está tan indignada por lo ocurrido: ¡adopten y sean hogar temporal para estos perritos! Nosotras en muchas ocasiones hemos tratado de salvar perros con ´sentencia de muerte´, pedimos hogares y nadie ofrece. Que la muerte de este perrito no sea en vano y sirva para concientizar, todos podemos ayudar de alguna manera!".

¿Qué dice la normativa sobre la eutanasia de perros sin tutor conocido?

El caso reabre una discusión relevante sobre las facultades de los municipios y las condiciones bajo las cuales puede practicarse la eutanasia de un animal.

La Ley N.º 21.020 sobre Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía prohíbe el sacrificio de animales como método de control poblacional. Por lo tanto, retirar a un perro de la vía pública o que no tenga un tutor identificado no constituye, por sí solo, una justificación para poner fin a su vida.

En sus orientaciones sobre control de la población canina, el Colegio Médico Veterinario de Chile sostiene que la eutanasia debe reservarse para casos debidamente justificados, evaluados bajo criterios clínicos y éticos, y no utilizarse como una respuesta general al problema de los animales que deambulan por las calles. .

La evaluación de un eventual riesgo para las personas y la decisión clínica de practicar una eutanasia son cuestiones distintas. Por eso, resulta fundamental conocer qué antecedentes se reunieron en este caso, qué evaluación veterinaria se realizó y cuál fue el fundamento que llevó a tomar la decisión.

Las preguntas que deja el caso de Rubio

Para esclarecer lo ocurrido, es necesario contar con información verificable sobre varios puntos:

  • ¿Cuál fue el motivo formal del retiro de Rubio y qué antecedentes respaldaban la denuncia?
  • ¿Se realizó una evaluación veterinaria antes de decidir su eutanasia?
  • ¿Qué diagnóstico o fundamento clínico se consignó y quién estuvo a cargo del procedimiento?
  • ¿Qué protocolo aplicó el municipio y qué documentación respalda la decisión?
  • ¿Se evaluaron alternativas, como la observación, la atención veterinaria, la reubicación o la búsqueda de un hogar?

Estas preguntas no presuponen una conclusión sobre la legalidad del procedimiento. Apuntan a determinar si la decisión estuvo debidamente fundada y si se ajustó a la normativa vigente.

Una discusión que va más allá de un caso

La situación de Rucio también vuelve a poner en evidencia los desafíos que enfrentan las comunidades cuando conviven con perros sin un tutor individualizado. La alimentación y los cuidados proporcionados por vecinos pueden generar vínculos y protección, pero también se necesitan medidas coordinadas que permitan resguardar el bienestar del animal y prevenir situaciones de riesgo.

La identificación, la esterilización, la atención veterinaria, la educación sobre tenencia responsable y la búsqueda de alternativas de cuidado forman parte de una respuesta integral. La eutanasia no puede convertirse en un mecanismo para resolver la presencia de animales en espacios públicos.

En el caso de Rubio, la información disponible públicamente no permite establecer de forma independiente todos los antecedentes ni determinar si el procedimiento cumplió con los requisitos correspondientes. Por eso, la entrega de documentación y una explicación oficial detallada resultan fundamentales para despejar las dudas.

La protección animal exige algo más que reaccionar cuando ocurre una tragedia: requiere procedimientos transparentes, decisiones justificadas y mecanismos de prevención que protejan tanto a los animales como a las personas.