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Salud renal de los gatos: Claves para proteger uno de los órganos más importantes de los felinos

Especialista explica que la enfermedad renal crónica es una de las patologías más frecuentes en los gatos y que, según antecedentes clínicos, puede afectar hasta al 60% de los felinos de edad avanzada. Detectarla de forma temprana, junto con una adecuada alimentación, hidratación y controles veterinarios periódicos, son medidas fundamentales para preservar su calidad de vida.

Cuidado felino, Virbac
Cuidado felino / FUENTE: Virbac

La enfermedad renal crónica (ERC) es una de las patologías más frecuentes en los gatos y una de las principales causas de deterioro de su calidad de vida a medida que envejecen. Debido a que su progresión suele ser lenta, los primeros signos pueden pasar inadvertidos, retrasando el diagnóstico y el inicio de un manejo oportuno.

Según un estudio publicado en la revista científica Journal of Feline Medicine and Surgery, la enfermedad renal crónica puede afectar hasta al 60% de los gatos de edad avanzada, por lo que la detección precoz y el seguimiento veterinario son fundamentales para preservar su bienestar.

De acuerdo con Josefina Rivas, médico veterinaria de Virbac Chile, los riñones cumplen funciones esenciales para el correcto funcionamiento del organismo, enfatizando que "además de filtrar la sangre y eliminar desechos, participan en la regulación de distintos procesos fisiológicos, como el equilibrio de líquidos y minerales, el control de la presión arterial y la producción de hormonas indispensables para el funcionamiento del cuerpo".

Medidas para cuidar la función de los riñones

Aunque el envejecimiento constituye uno de los principales factores de riesgo, existen distintas medidas que contribuyen a preservar la función renal y favorecer una mejor calidad de vida.

Propiciar una alimentación de buena calidad, promover una adecuada hidratación y realizar controles veterinarios periódicos son algunas de las principales recomendaciones para cuidar la salud de los riñones. Asimismo, es importante controlar la presión arterial cuando corresponda, mantener un adecuado equilibrio entre fósforo y calcio, tratar oportunamente otras enfermedades que puedan comprometer la función renal y evitar la administración de medicamentos potencialmente nefrotóxicos sin indicación veterinaria. Estas acciones ayudan a preservar el funcionamiento de los riñones a lo largo del tiempo

"La prevención cumple un rol muy importante. Los controles veterinarios periódicos permiten identificar alteraciones de manera temprana, incluso antes de que aparezcan signos clínicos evidentes, entregando mayores posibilidades de establecer un manejo oportuno para cada paciente", señala la especialista de Virbac Chile.

Señales que no deben pasarse por alto

A medida que la enfermedad progresa, algunos gatos pueden presentar un aumento en el consumo de agua, orinar con mayor frecuencia, pérdida de peso, disminución del apetito, decaimiento, vómitos o cambios en la apariencia del pelaje. Aunque estos signos suelen asociarse al envejecimiento, también pueden ser indicativos de una alteración en la función renal.

"Es importante que los tutores no normalicen estos cambios solo porque el gato está envejeciendo. Ante cualquier modificación en su comportamiento, apetito, consumo de agua o hábitos habituales, lo recomendable es acudir al médico veterinario para realizar una evaluación clínica y definir el manejo más adecuado", concluye Josefina Rivas.

Como parte del manejo integral de los pacientes con enfermedad renal, el médico veterinario también puede recomendar suplementos formulados para apoyar la función de los riñones. Entre ellos se encuentra Pronefra, un suplemento nutricional que contribuye al cuidado de la función renal y forma parte de las alternativas de apoyo que el profesional puede indicar según las necesidades de cada paciente.

Fuente

  1. Marino CL, et al. Prevalence and Classification of Chronic Kidney Disease in Cats Randomly Selected from Four Age Groups and in Cats Recruited for Degenerative Joint Disease Studies. Journal of Feline Medicine and Surgery. 2014.